Cuando vi esta novela en la estantería de mi librería local, tuve muchos prejuicios antes de comprarla, ya que pensaba que era el guión de la película de John Carpenter, la cual encuentro un verdadero bodrio de hora y media, a años luz de joyitas de este director como “La cosa” (aunque algunos opinen que es una buena película).
Ya antes había invertido dinero en el guión de Tarantino para la bizarra “From dusk till dawn” y no tenía muchos deseos de volverme un “coleccionista de guiones”. Resultó que estaba equivocado, Carpenter se había basado en esta novela para realizar su producción cinematográfica. Y ahí pensé “bueno si la película de Carpenter la encontré mala, que habrá de esperarse de una novela y de un escritor que en mi vida he escuchado”. Pero por segunda vez me equivoqué.
La historia transcurre en Estados Unidos, donde existe una epidemia de vampiros que se multiplican como moscas. La Iglesia Católica está al tanto de la existencia de estos seres oscuros y financia clandestinamente equipos de mercenarios para que acaben con esta nueva plaga de la faz del planeta. Uno de estos grupos lo comanda Jack Crow, el típico líder rudo, cuyo equipo es diezmado después de acabar con un nido de vampiros. Les suena, claro que sí, si es lo mismo que le ocurre a James Woods y compañía en el celuloide, pero desde aquí como lo leí en otra página “el libro y la película se parecen tanto como un huevo a una castaña”. Y lejos, el libro es muy superior a su versión cinematográfica, aunque prácticamente no debieran ser comparados dado las grandes diferencias argumentales entre ambos. El libro, sin ser una obra maestra, es entretenido y poco predecible, ya que los protagonistas no siempre sortean todos los obstáculos que se les presentan durante el transcurso de la historia. Además existen esos pequeños detalles o guiños que hacen disfrutar de su lectura, como por ejemplo aquel “cameo” católico apostólico romano del Sumo Pontífice en cierta parte del relato. Sí, definitivamente es un buen libro para llenar esos ratos de ocio, sin moralejas, ni dobles lecturas, pero con una historia que se lee sola.
El título original de la novela es “Vampire$” y alude directamente al negocio en que se ha transformado la cacería de criaturas de la noche patrocinada por la Iglesia Católica. Y con dinero de por medio, hasta los curas se las dan de Van Helsing.
¡¡¡Gracias San John Carpenter por hacer últimamente películas tan re-malas, pero que permiten que traduzcan al español los libros en que te basas!!!.
Imprescindible para los vampirofilios que lo único que recuerdan de la cinta de Carpenter es la frase “Jaaack Croooow” pronunciada por el vampiro Valek durante la masacre del motel.
por: Boris López