Esta sencilla y memorable novela que viaja entre el horror y la ciencia ficción, cuenta la historia de Robert Neville, el último ser humano en un mundo dominado por los vampiros.
Nuestro solitario personaje poco a poco va comprendiendo que su desgraciada condición, no es otra cosa que un paso en el proceso evolutivo y que finalmente el concepto de “normalidad” se revierte cuando está de por medio la supervivencia de la nueva especie naciente.
Una novela corta, pero inolvidable, que aunque tenga casi 50 años, parece narrada en la época actual. Con un protagonista en relieve, que observa como este mundo ya no le pertenece y personajes secundarios, como el vecino-vampiro de Neville, que irónicamente nutren la historia de pequeñas sonrisas en el lector.
Ha servido de base para dos películas, The Last Man (1964) y The Omega Man (1971), que personalmente no he visto, pero dudo mucho que alcancen el carisma de la novela. Además es una de las inspiraciones de la trilogía de zombies de George Romero.
Otro clásico de clásicos, una mirada diferente a la soledad humana. Imprescindible para todos los vampirofilios, en especial aquellos solitarios melancólicos de siempre.
por: Boris López